TODOS HABLAN DEL SAD... PERO POCOS SE ATREVEN A DECIR QUIÉN LO ESTÁ ROMPIENDO
Está imagen, no es una exageración.
Es una metáfora de una realidad que miles de auxiliares viven cada día.
Mientras la sociedad habla de dependencia, envejecimiento, cuidados y bienestar social, hay una figura que sostiene silenciosamente todo el sistema:
La auxiliar de ayuda a domicilio.Pero, ¿quién sostiene a la auxiliar?
Porque cuando analizamos el problema de verdad, descubrimos que no existe una única causa.
Hay burocracia.
Hay falta de personal.
Hay empresas que priorizan beneficios.
Hay administraciones que miran hacia otro lado.
Hay usuarios que confunden el SAD con un servicio doméstico.
Hay coordinaciones sin recursos suficientes.
Hay jornadas partidas.
Hay desplazamientos sin compensar.
Hay salarios insuficientes.
Y hay una falta de reconocimiento que se ha normalizado durante demasiado tiempo.
Lo más preocupante es que muchos intentan arreglar los problemas del SAD actuando solamente sobre las consecuencias.
Pero las consecuencias no son la raíz.
No basta con cambiar una trabajadora.
No basta con sustituir una coordinadora.
No basta con señalar a una empresa concreta.
Si el árbol está enfermo, hay que mirar la raíz.Y la raíz del SAD lleva años sufriendo abandono, precariedad y falta de inversión.
Por eso cada vez más profesionales abandonan el sector.
Por eso faltan auxiliares.
Por eso las listas de espera crecen.
Por eso tantas compañeras terminan agotadas física y emocionalmente.
Y aun así...
Cada mañana miles de auxiliares siguen levantándose para cuidar a quienes más lo necesitan.
Porque el SAD sigue funcionando gracias a ellas.
Sin auxiliares no hay cuidados.
Sin cuidados no hay dependencia digna.
Sin dependencia digna no existe una sociedad verdaderamente humana.Si eres auxiliar, te invitamos a participar en este espacio de encuentro, aprendizaje y apoyo mutuo:
https://chat.whatsapp.com/EQ0QCehgackGMAqJSZZ6ajAquí nos conocemos, aprendemos, compartimos experiencias y construimos conciencia colectiva sobre la realidad del Servicio de Ayuda a Domicilio.
Leomaria Mendes — Voces del SAD
