jueves, 30 de julio de 2026

¿ILEGALIZACIÓN DE LAS LLAMADAS EMPRESAS DE "DESOKUPACIÓN"?okupación”?

Creo importante abrir un debate serio sobre la ilegalización de las llamadas empresas de “desokupación”, que se esconden tras otras modalidades, falsas inmobiliarias, mediación, …, porque su actividad ha sido objeto de denuncias por presuntas prácticas de acoso, coacciones, intimidación y presión psicológica para conseguir que las personas abandonen una vivienda al margen de un procedimiento judicial y porque atacan a precaristas y personas en una situación económica transitoria, ocasionada por alquileres elevados, pérdida de empleo y hasta por enfermedades. También se puede comprobar su actividad en las redes, incluso en los propios portales de estas organizaciones.


El procedimiento para la recuperación de un inmueble tiene que realizarse únicamente a través de los tribunales y con todas las garantías legales.

Resulta especialmente preocupante que la mayoría de estas actuaciones se dirijan contra personas en situación de vulnerabilidad a través del miedo, la presión constante y las amenazas que hacen que en muchos casos, las víctimas ni siquiera se atrevan a denunciar y por ello, cuando existan indicios de delitos como coacciones, amenazas o acoso, la Fiscalía debería actuar de oficio, ya que el temor puede impedir que las personas afectadas soliciten protección o medidas cautelares.

Planteo esta reflexión ahora porque creo que no se debe normalizar o mirar para otro lado y es durante los meses de julio y agosto, cuando la actividad judicial suele reducirse, parece que algunas de estas empresas intensifican su actividad aprovechando la mayor sensación de indefensión de quienes sufren estas situaciones.

Ninguna familia o persona debería pasar por el sufrimiento de ver acosadas a sus hijas, hijos o familiares para abandonar una vivienda porque cuando se usa la violencia, la intimidación o las coacciones no suelen llevar razón y se vulnera el principio básico de cualquier democracia en la que solo los jueces pueden decidir sobre los derechos de las personas y toda resolución judicial puede ser recurrida con las garantías previstas por la ley.

Si te ves ante esta desagradable situación denúncialo desde el primer momento, desde la primera “visita”, desde el primer contacto.

¿Como actuar ante estas “empresas”?

No dejes que entren en tu vivienda sin autorización.
Llama a la policía.
Graba las situaciones de acoso o intimidación.
No te enfrentes y no respondas a las provocaciones.
Habla con tus vecinas y vecinos de lo que está ocurriendo.
Hazlo saber en tu ayuntamiento o concejalía de distrito.
Contacta con organizaciones de apoyo al derecho a la vivienda, como sindicatos de inquilinas o plataformas como Derecho al Techo, para recibir asesoramiento y acompañamiento.

Junto a estas empresas también existen formas de presión más discretas que son los llamados “desokupas de traje y corbata” quienes, en ocasiones, pueden actuar a través de determinadas agencias inmobiliarias, de supuestos personal shopper inmobiliarios o de otros intermediarios que recurren al desgaste psicológico, al chantaje emocional o a una actitud aparentemente amable y condescendiente para convencer a las personas de que abandonar su vivienda con aquello de que “es lo mejor para ellas”. Aunque los métodos sean diferentes, también pueden generar situaciones de enorme vulnerabilidad e indefensión.

Por otro lado, es imprescindible que las administraciones públicas creen oficinas y programas de información y defensa de las personas inquilinas. Estos servicios deberían actuar como observatorios de estas prácticas, ofrecer asesoramiento jurídico y social, acompañar a las personas afectadas y dotarlas de herramientas para defender eficazmente sus derechos frente a cualquier forma de acoso o presión ilegítima.

Los conflictos relacionados con la vivienda deben resolverse mediante jueces, leyes y políticas públicas que garanticen el derecho a la vivienda, pero nunca mediante el miedo, la intimidación o las coacciones. En una democracia, la Justicia no puede delegarse en empresas privadas, porque ninguna empresa privada, ya se presente como empresa de ‘desokupación’, agencia inmobiliaria o personal shopper inmobiliario, puede situarse por encima de la ley, ni sustituir las funciones que corresponden exclusivamente a los tribunales.

Javier Marrero

miércoles, 29 de julio de 2026

Alquiler Seguro desde dentro: tras la histórica multa de 3,6 millones, los abusos continúan

Martín Cúneo

@MartinCuneo78/El Salto

Mariana prefiere que no se conozca su nombre real. Aunque lo odia, no quiere perder el trabajo que le ayuda a pagar el alquiler. Después de convertirse en el centro de cientos de denuncias, artículos periodísticos y la mayor multa a una inmobiliaria española de la historia, la empresa lucha por defender su versión. Mariana trabaja para Alquiler Seguro y cuenta a El Salto cómo funciona por dentro.

Lleva varios años trabajando para esta inmobiliaria que presume de seleccionar inquilinos por su solvencia y asegurar el pago de la renta al casero el quinto día de cada mes, pase lo que pase. El 8 de abril de 2026, Consumo ratificó la multa de 3,6 millones por “prácticas abusivas contra los inquilinos”. Varios meses después, la empresa no ha cambiado su modus operandi, cuenta Mariana, aunque la sanción del ministerio que dirige Pablo Bustinduy obliga a “rectificar los incumplimientos detectados” y eliminar las cláusulas abusivas identificadas.

La multa fue recurrida por la compañía, que ha pedido medidas cautelares para no tener que pagar ni cambiar el modelo de negocio. Según confirman a El Salto desde Consumo, la sanción accesoria que obliga a que eliminen estas prácticas y la sanción económica están a la espera de decisión judicial. Mientras, la compañía no ha cambiado su funcionamiento y las cláusulas consideradas abusivas por el ministerio siguen vigentes. 

Entre las infracciones reseñadas, destaca la “imposición” del llamado Servicio de Atención al Inquilino (SAI), una fórmula para encubrir los gastos de gestión inmobiliaria y formalización de los contratos, según el texto de la sanción. La ley estatal de vivienda de 2023 prohíbe a las inmobiliarias repercutir estos gastos a los arrendatarios. Pero ni la ley ni la histórica sanción han conseguido, por ahora, que Alquiler Seguro deje de hacerlo, relata Mariana. La compañía ha rechazado hacer comentarios a este medio.

La empresa cobra por este servicio una cuota inicial de 990 euros más IVA (1.197,90 euros) y, por su mantenimiento, una cuota anual de 24,20 euros. Se trata de un “servicio opcional”, tal y como ha repetido en todos los medios de comunicación. Y así figura en los documentos que guían la atención al cliente. Sin embargo, “de opcional no tiene nada”, afirma Mariana. “Son muy estrictos con esto. Hay que decir siempre que el servicio es opcional, pero si no lo eliges, no te van a dar el piso”, enfatiza. El modelo de negocio de esta empresa, que gestiona 23.000 propietarios y 60.000 arrendatarios, consiste en filtrar inquilinos. Tal como confirman las denuncias de usuarios, Consumo y organizaciones de consumidores e inquilinos, quienes no contratan el SAI y otros servicios “opcionales”, no pasan a la fase final, en la que el propietario tiene la última palabra.

El Sindicato de Inquilinos fue una de las primeras entidades en denunciar a esta inmobiliaria y organizar las primeras acciones de protesta. Desde este colectivo, que llevó esta denuncia a Consumo junto con CECU y Facua, confirman a El Salto que la empresa sigue repercutiendo los gastos de gestión e intermediación al inquilino, aunque ahora lo hace de una forma “más sofisticada”. Según cuentan, antes no tenían reparos en decir que era obligatorio, “ahora insisten en que es opcional”, pero si no lo coges “no te dan el piso y se lo dan a uno que sí lo coja o que no ponga ninguna pega”. Esta información, aseguran a El Salto, está confirmada con relatos de inquilinos, pero también de varios trabajadores de Alquiler Seguro. 

El largo proceso de alegaciones y posibles medidas cautelares en manos de jueces, la mayoría de ellos conservadores, “muestran los límites” de la Justicia para defender los derechos de los inquilinos, dicen desde el Sindicato. Por eso llevan meses organizando una gran huelga de alquileres en Alquiler Seguro para que la compañía devuelva el dinero estafado y no siga cometiendo abusos. Dado el modelo de negocio de esta compañía, basado en asegurar el pago de la renta a primeros de mes, una huelga inquilina podría acabar para siempre con estos “profesionales de la especulación”, dicen en el Sindicato.

En la página de reseñas de empresas Trustpilot, el 65% de las personas valora a Alquiler Seguro con la peor puntuación posible, un uno de cinco. Las quejas más repetidas son las dificultades para contactar con la empresa, la falta de respuesta a las incidencias y desperfectos a pesar de haber contratado un seguro de hogar, la exigencia de presentar nóminas y extractos bancarios o la obligatoriedad encubierta del SAI y otros servicios ofrecidos por la inmobiliaria.

Protocolos internos

Cuando un posible inquilino rechaza pagar el Servicio de Atención al Inquilino o expresa dudas, se activa un protocolo interno: se avisa vía mail al área inmobiliaria para que los comerciales desplieguen el argumentario previsto para convencerle. “El SAI no es obligatorio, pero nosotros lo recomendamos a todos los inquilinos porque la experiencia nos ha enseñado que un buen acompañamiento durante un alquiler es la mejor opción para poder estar tranquilo”, reza el Manual de Formación.

En ningún momento se lo dirán, pero si no se deja convencer y acepta pagar un extra de servicios —“porque la experiencia nos ha enseñado que un buen acompañamiento durante un alquiler es la mejor opción para poder estar tranquilo” (guiño, guiño)— se caerá del proceso de selección, asegura Mariana.

En los manuales cuentan con preguntas frecuentes y diálogos ficticios a modo de argumentario donde la insistencia da pistas entre líneas:

—¿Es obligatorio contratar el SAI?
—No, el SAI no es obligatorio, pero lo recomendamos.
—Ya bueno, pero esto lo veo un gasto innecesario, ya me lo gestiono yo todo…
—Te explico, en realidad el SAI es una inversión en tranquilidad.
—¿Y qué gano yo con el SAI?
—Ahorro de tiempo y preocupaciones.
—Buff, no me convence…
—Ten presente que, sin este servicio, tendrías que gestionar cualquier problema por tu cuenta, lo que implica, a la larga, mayores gastos, complicaciones y quebraderos de cabeza.

Todas las conversaciones se graban y los protocolos y guiones de conversaciones están regulados hasta el último detalle.

En las condiciones de alquiler, los comerciales informarán que los gastos de gestión de la inmobiliaria y formalización del contrato “correrán a cargo de los propietarios”, tal como obliga la ley, y que solo será necesario abonar un mes de fianza, un mes de depósito de garantía y otro mes de alquiler en curso. Sin embargo, para llegar a ser elegidos por los propietarios deben pasar por un casting inquilino, una carrera de obstáculos en la que tienen que justificar su solvencia y aceptar las cláusulas abusivas de Alquiler Seguro para llegar al final del proceso de selección, explica Mariana. Todo esto en un contexto de crisis de vivienda donde cada piso en una ciudad como Madrid puede contar con más de cien pretendientes.

Y el SAI no es la única cláusula abusiva por la que Alquiler Seguro ha sido sancionada por Consumo. El ministerio de Bustinduy también multó a la inmobiliaria por la imposición al inquilino de un seguro de hogar “en beneficio de la parte arrendadora”, la exigencia de cargos por reclamaciones judiciales y trabas para dejar de pagar el SAI, entre otras infracciones graves y muy graves.

No es obligatorio contar con un seguro de hogar, según la Ley de Arrendamientos Urbanos, y así lo reconoce la compañía en la información que transmite a los posibles inquilinos que se presentan al casting. Pero si no lo contratan no pasarán la prueba, cuenta Mariana a El Salto. Pueden hacerlo con una empresa externa o con Alquiler Seguro. Los comerciales insisten en que los servicios son parecidos —en prestaciones y precio, unos 130 euros al año—, pero si eligen el seguro de la casa lo más probable es que tarde o temprano se encuentren con que “el servicio no existe”, admite Mariana: “Se paga ese dinero, pero no tienes ninguna cobertura, se van pasando la pelota”.

Mariana confirma la persistencia de otra de las cláusulas abusivas denunciadas por Consumo: las trabas para dejar de pagar el SAI. “Cuando un arrendatario deja de pagar los 24 euros anuales del SAI, normalmente se bloquea la ficha como si fuera un impago de rentas aunque no lo sea”, relata. Esto puede traducirse, continúa, en que el inquilino tenga problemas para la renovación del contrato, que no lo ayuden en las gestiones en curso y en las incidencias o que se convierta en “un perfil que ya no interesa” de cara a aspirar a otro piso gestionado por Alquiler Seguro.

Al hablar con El Salto, Mariana es consciente de que está poniendo en juego su trabajo. Por la oficina pasan propietarios que “buscan seguridad”, se quejan que desde la pandemia “lo tienen todo en contra” y que prefieren “alquilar a ‘gente de aquí’”. También acuden aspirantes a inquilinos que necesitan un piso con urgencia. “Hay un problema real con la vivienda. Esto ya se sabe, pero hasta que no ves en qué condiciones está viviendo la gente, familias enteras que comparten una habitación, no te das cuenta de la dimensión del problema”, narra. 

En el casting de Alquiler Seguro, este tipo de perfiles poco tienen que hacer. “Hay familias que vienen hasta dos veces a la oficina pensando que les puedo ayudar —continúa— y realmente yo no tengo ningún tipo de poder para facilitarles una vivienda. Además, no les puedo decir si tienen la ficha bloqueada y que nunca van a conseguir cita. Lo tenemos prohibido”.

En el ambiente asfixiante de una inmobiliaria pensada para asegurar en exclusiva las necesidades de la propiedad, Mariana sentía la necesidad de hacer algo, de contarlo: “Por un lado, llegan propietarios que me gustaría echar por las barbaridades que llegan a decir y, por el otro, me viene gente llorando a la que no puedo ayudar. Y es más, a la que estoy obligada a venderles el SAI”, confiesa. 

martes, 30 de junio de 2026

elDiario.es censura algo publicado


Ayer, elDiario.es Extremadura publicó, sorpresivamente, un artículo titulado «El nuevo armario: permiso para ser homosexual en tiempos queer». Firmaba Pablo Pacheco Domínguez, militante de Juventudes Socialistas de Cáceres.
Hoy, la censura del propio diario lo ha eliminado.
Lo dejamos aquí como testimonio de esa mano negra que silencia, amordaza e impide todo debate, toda opinión discordante, Ignacio Escolar.
«El Orgullo nació para defender la legitimidad del deseo homosexual. Hoy, una parte del discurso queer ha colonizado esa lucha: ha relegado el sexo, ha ocultado la opresión a las mujeres, ha diluido la orientación sexual, y ha desdibujado la experiencia de lesbianas, gays y bisexuales»

domingo, 28 de junio de 2026

Nueva York retira la estatua al padre de la ginecología moderna

Curioso Dann/facebook

¿Y si te dijera que uno de los mayores avances de la medicina moderna nació en un sótano lleno de gritos, sangre y tortura? Esta es la perturbadora historia de J. Marion Sims, el hombre que la historia coronó como el "padre de la ginecología", pero cuyo legado esconde un secreto tan oscuro que la ciudad de Nueva York tuvo que arrancar su estatua de Central Park tras años de furia y protestas.

Imagínate viajar a Alabama en el año 1845. El dolor de las mujeres tras partos traumáticos era una condena a muerte social debido a las fístulas, una condición médica que las dejaba con incontinencia crónica. Sims prometió encontrar la cura, pero el precio de su obsesión lo pagaron los cuerpos de mujeres negras esclavizadas. Tres nombres han quedado grabados en la infamia de la ciencia: Anarcha, Betsey y Lucy. Ellas no eran pacientes; eran propiedad.

Aquí es donde la historia se vuelve verdaderamente escalofriante. Sims realizó decenas de cirugías experimentales en los órganos reproductores de estas mujeres. ¿El detalle más aterrador? Lo hizo sin usar un solo miligramo de anestesia. El cirujano se justificaba bajo una de las mentiras más racistas y crueles de la época: la teoría científica de que las personas negras tenían un sistema nervioso inferior y, por lo tanto, no sentían el dolor de la misma forma que los blancos. Anarcha, una joven de apenas 17 años, fue sometida a más de treinta cirugías consecutivas en carne viva, amarrada a una mesa mientras los aprendices de Sims observaban el horror.

Mientras Sims ganaba fama mundial, inventaba el espéculo vaginal que se usa hoy en todos los hospitales del planeta y fundaba instituciones médicas prestigiosas, el sufrimiento de sus víctimas quedaba sepultado bajo el peso del éxito. La medicina avanzó, sí, pero a costa de una carnicería humana que hoy sería catalogada como un crimen de lesa humanidad.

La caída de su monumento en Nueva York no fue solo un acto político; fue el despertar de una sociedad que exige reescribir la historia. El debate incendia las redes: ¿Se puede aplaudir el descubrimiento científico si el método para conseguirlo fue una tortura sádica? Sims salvó a millones de mujeres en el futuro, pero destrozó las vidas de las esclavas que lo hicieron posible. Al final del día, la estatua se ha ido, pero las cicatrices de la ciencia siguen abiertas. ¿Héroe de la medicina o monstruo de la historia?

viernes, 26 de junio de 2026

La justicia confirma la sanción a un médico por atender en su consulta privada a pacientes que vio en la sanidad pública

elPeridico.com

Europa Press

El Tribunal Superior de Justicia de Galicia (TSXG) ha confirmado la sanción impuesta a un otorrinolaringólogo por la Consejeria de Sanidad por atender en consulta privada a pacientes que vio en la pública y en relación a mismas patologías. Lo hace tras la dictada en el mismo sentido por el Juzgado de lo Contencioso-administrativo 1 de Santiago de Compostela, que ahora el alto tribunal gallego ratifica.


El fallo recoge que el demandante, sancionado con suspensión durante dos años, por infracción muy grave sobre incompatibilidades -- y que atendía en el complejo hospitalario de Santiago (CHUS) -- tiene reconocida la compatibilidad para el ejercicio de la actividad privada.

Sin embargo, se consideró reconocido que había infringido "el deber previsto relativo al régimen de incompatibilidades ya que, en este caso, atendió pacientes con los que tenía vínculo asistencial en la sanidad pública, en relación al mismo proceso patológico". "Consta el expediente que a determinadas pacientes las atendió su consulta privada, pero que ciertas pruebas se realizaron dentro del sistema público, y también prescripción de vacuna a cargo de la sanidad pública", se señala.

Lo hace, según el fallo, al desestimar el recurso de apelación interpuesto por este después de la condena fijada por el anterior juzgado. En ella, se respaldaba la decisión de la Consejería de Sanidad de suspenderle, en 2022, de sus funciones durante dos años como autor de una falta muy grave.

En concreto, el médico alegaba que no había irregularidad por la atención que prestó en un hospital privado, en los años 2019 y 2020, -- actividad que compatibilizaba con la pública -- al no ser cita directa por el apelante sino "programada de consultas externas".

En relación a algún caso, argumentaba también que "no estaba justificado" en el expediente que hubiese sido visto en la consulta privada por el mismo proceso patológico por el que se le trató en la pública.

martes, 23 de junio de 2026

Ernst Boris Chain


La Traumatóloga Geek

Todo el mundo adora al tipo guarro que no limpió su laboratorio. Pero nadie recuerda al genio.
El 19 de junio es el cumpleaños de Ernst Boris Chain. Nació en 1906. Y te garantizo que tu estás vivo hoy gracias a él.

En el colegio te venden que Alexander Fleming era un genio despistado que se dejó una placa de Petri sucia, salió moho y “¡Eureka!” Curó las infecciones de toda la humanidad. Mentira.

Fleming descubrió el hongo en 1928, sí. Pero no supo qué demonios hacer con él. El jugo de ese moho era inestable, perdía su efecto y no se podía producir en masa. Lo archivó en un cajón como una curiosidad.

Hicieron falta más de diez años. Segunda Guerra Mundial. Ernst Boris Chain. Un bioquímico judío que había huido de la Alemania nazi con lo puesto.
Él y Howard Florey rescataron el viejo apunte de Fleming y decidieron hacer el trabajo. Chain fue el cerebro técnico, logró aislar esa maldita sustancia para que pudiera inyectarse.
Como no tenían medios, fabricaron la primera penicilina cultivando en orinales, bañeras y botellas de leche.

Ellos transformaron un moho asqueroso en el mayor milagro de la historia. En 1945, el Nobel fue para los tres. Pero los libros, la gloria y los nombres de las calles se los quedó casi todos el tipo de la placa sucia.
La historia es así de perra, rara vez premia al que suda en la sombra para que las cosas funcionen.

Anotación de 
Franja de Mar
Fleming no lo archivó sin más en un cajón. Publicó sus resultados en 1929 y durante varios años intentó —sin éxito— que algún bioquímico se interesara en purificar la sustancia, porque él mismo no tenía esa formación. La dejó porque fracasó en conseguir ayuda, no porque le diera pereza.
Y si hablamos de a quién se ha tragado realmente la historia, ese no es Chain —que al fin y al cabo tiene su Nobel—, sino Norman Heatley, el bioquímico que diseñó el método de extracción y cultivo a gran escala (con orinales de cerámica incluidos) que hizo posible producir penicilina en cantidad. El Nobel solo admite tres nombres, así que se quedó fuera. Oxford le dio un doctorado honorario en medicina en 1990, el único en 800 años de la universidad, como compensación tardía. Ese sí es el guarro de la placa que nadie recuerda.