domingo, 12 de febrero de 2012

OTRO PARADO QUE SE SUICIDA

La vida de Félix se apagó el jueves en Ribarroja, cerca de Valencia. Una víctima más de la crisis. Casado y con un hijo menor de edad, decidió quemarse a lo bonzo después de perder su empleo. Cuando los vecinos dieron la voz de alarma ya era demasiado tarde. Los servicios de urgencia nada pudieron hacer por salvarle.

El suceso ocurrió a primera hora de la mañana, en el interior de su propio garaje. Allí se roció de gasolina y se prendió fuego. Pocos minutos después, en torno a las 9.03 horas, unos vecinos hallaron el cuerpo. Aunque alertaron al Centro de Coordinación de Emergencias, los médicos sólo pudieron certificar el deceso. Al parecer, a sus 56 años, no pudo encajar el despido y las consecuencias económicas que supondría para su familia.