Mientras en Europa, según relataba recientemente el parlamento europeo se tira a la basura la mitad de la comida, en nuestras ciudades cada vez aumenta el número de las personas que hacen la compra en los contenedores de la basura
Son las 22.30 de la noche y el termómetro marca dos grados bajo cero grados en Zaragoza. A las puertas de El Corte Inglés se observa cómo, poco a poco, se va acercando gente con carros de la compra al lugar en el que se depositan los contenedores de basura. La misma imagen la he visto repetida en los últimos meses a la salida de un supermercado en la calle Juan Pablo Bonet o de San Juan de la Cruz
