miércoles, 9 de marzo de 2011

MADRE AFRICANA

Por Elisa Kidane
(poetisa africana)
 

Mientras el sol ardiente 
quema impetuoso tu rostro 
que tratas de proteger con tus manos. 


Mientras la arena 
quema tus pies desnudos 
que hunden sus pasos 
con la esperanza de dejar huella 
de una historia infinita. 

Mientras el cántaro rebosante de agua 
encorva tu espalda pero no tu corazón, 
deseoso de apagar la sed 
de los que amas. 

Mientras tu vientre 
esconde, nutre y protege 
el enésimo fruto de tu anhelo, 
de un amor más verdadero y humano... 

Otros, extraños y lejanos a ti, 
a tu mundo y a tus problemas, 
que nunca te han visto 
ni saben quién eres... 

Otros hacen programas 
para dirigir tu futuro 
y deciden según sus esquemas 
cómo y cuándo tendrás que ser Madre. 

Otros, usurpando tu derecho de palabra, 
pensamiento y opinión, 
codifican según sus intereses tu silencio, 
pisotean tu dignidad de mujer 
e ignoran tu privilegio 
de Madre de la Humanidad. 

Entonces, 
mientras el sol ardiente 
quema impetuoso tu rostro, 
una fuerza nueva te nace dentro 
y te empuja a presurar el paso 
para dar vida a tu sueño milenario 
de justicia y liberación